Agua que nace en las rañas de Paniagua y que desbordas sus lagunas, riegas estas tierras de La Jara, formando remansos, meandros y cascadas.
Agua que nace en las rañas de Paniagua y que desbordas sus lagunas, riegas estas tierras de La Jara, formando remansos, meandros y cascadas.
El paisaje de esta zona de los montes de Toledo, es interrumpido, por las aguas que nos traes, desde las sierras del entorno, antes de tu paso por este pueblo toledano.
Aguas del Overo, que al río Gévalo vas a desembocar. Durante bastante tiempo permaneciste dormido y ahora, con la lluvia que cae del infinito cielo, tu caudal, vuelves a recuperar.
Entorno del arroyo Overo, en las proximidades de esta jareña localidad, interrumpe la geografía de estos montes, con las aguas de su caudal.
Las lluvias han sido cuantiosas y eso la tierra lo agradece, en forma de hermosos arroyos y ríos que en sus cursos, forman remansos y cascadas.
Arroyo que recorre una de las orillas de esta jareño pueblo, que normalmente permanece dormido pero, en cuanto despierta de su sueño, con la bienvenida agua del cielo, su cauce se torna en vida y moldea este entorno, de los montes de Toledo.
Fruto de su historia y su labor milenaria, aún hoy día, a las afueras de este jareño pueblo, podremos pasear y contemplar, las tierras de labranza que rodean esta toledana localidad.
Noche del 31 de Diciembre de 2009. La última noche llegó y la luna llena, nuevamente, por el horizonte asomó. Inconsciente de la situación, preparando los detalles para la última noche del año, un hecho llamó mi atención, en el transcurso del tiempo.
Sin percatarme de los acontecimiento que estaban ocurriendo, un eclipse parcial de luna, se estaba produciendo. Sin duda, un buen acontecimiento, para despedir el año y recibir el venidero, observando la astrología del claro cielo.
Antes de la tormenta que está al llegar, este pueblo de La Jara, se quiere dejar observar, desde uno de los montes que conforman esta tierra jareña. Antes de la llegada de la lluvia, una última vez, el sol hace brillar, esta toledana localidad, de esta tierra de La Jara.
En la amplia llanura, la arquitectura de este pueblo jareño, destaca en el paisaje, todo ello ayudado por el brillo que desprende, los rayos del sol entre las nubes que, en esta tierra de La Jara, hace brillar esta población.